viernes, 9 de enero de 2015

Anfiteatro de Tréveris

Anfiteatro de Tréveris



Una de las joyas romanas de Europa es el Anfiteatro de Tréveris, del siglo I situado cerca de las Termas Imperiales de Tréveris, Alemania. Se encontraba en los bordes de la ciudad romana de Augusta Treverorum, insertado en parte en la montaña. Construido alrededor del año 100, fue mejorado y ricamente decorado durante los siglos siguientes. Se sitúa en el extremo occidental de la Alemania actual, en la ciudad de Tréveris, colonia romana importante en la defensa contra los bárbaros. Escenario de luchas de gladiadores y de competiciones de animales.




Constituye una arena elíptica y la estructura de las gradas estaba formada por arcadas, y rodeada por una muralla alta. La arena medía 75 metros de largo por 50 de ancho y tenía cabida para entre 25.000 y 30.000 espectadores, lo que hace que esté entre los mayores anfiteatros romanos conservados. Las gradas están constituidas por tres hileras de veinticuatro filas de espectadores. En el interior de la pared, hay excavados 14 pequeños locales, probablemente para las jaulas de los animales. Bajo la arena, se extendía un sótano donde se encontraba la maquinaria que encargaba los ascensores, la subida o la pendiente de las mesetas. El sótano, hoy retirado, es accesible.


Anfiteatro de Tréveris, arco
Las entradas principales septentrional y meridional eran puertas triunfales con triple paso. En los siglos IV y V, el anfiteatro sirvió al mismo tiempo de puerta a la ciudad debido a que la entrada septentrional se situaba en el interior de la ciudad, y la entrada meridional en el exterior de la pared del recinto urbano.

En el siglo V, los habitantes de Tréveris usaban el anfiteatro como refugio durante los frecuentes ataques de los pueblos germánicos. Hoy en día se celebran en el anfiteatro, entre otras cosas, conciertos y el festival romano Brot & Spiele con simulación de batallas de gladiadores.


En 1986, el anfiteatro, así como otros monumentos romanos que se conservan en Tréveris y en la región, se inscribe en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, dentro del conjunto denominado Monumentos romanos de Tréveris (Porta Nigra, anfiteatro, basílica de Constantino, Barbarathermen, puente romano de Tréveris, termas imperiales y columna de Igel), catedral de Tréveris e iglesia de Nuestra Señora de Tréveris.

jueves, 8 de enero de 2015

Hallado en Córdoba el anfiteatro romano más grande de Hispania

Quería compartir este artículo que he encontrado en un periódico llamado Diario Córdoba (http://www.diariocordoba.com/noticias/temadia/hallado-cordoba-anfiteatro-romano-mas-grande-hispania_80692.html) sobre un descubrimiento espectacular en Córdoba de un anfiteatro que podría competir con los más grandes del imperio. Leed y juzgad por vosotros mismos, porque, aunque están trabajando aún en su restauración, tiene muy buena pinta. Será cuestión de ir al sur...


LAS CATAS ARQUEOLÓGICAS, REALIZADAS EN LOS TERRENOS DE LA ANTIGUA FACULTAD DE VETERINARIA, HAN DESCUBIERTO EL ANFITEATRO DE LA CÓRDOBA ROMANA CON UNA CAPACIDAD PARA ENTRE 30.000 Y 50.000 ESPECTADORES.

Arqueólogos en el anfiteatro de Córdoba

EL EDIFICIO, DEL SIGLO I DE NUESTRA ERA, ES POR SUS DIMENSIONES EL ANFITEATRO MÁS GRANDE DE HISPANIA (ESPAÑA Y PORTUGAL) Y PROBABLEMENTE EL MAYOR DE LA ROMA IMPERIAL TRAS EL COLISEO Y EL DE CARTAGO. SEGÚN LOS ESTUDIOS REALIZADOS, POR EL SEMINARIO DE ARQUEOLOGÍA DE LA UNIVERSIDAD DE CÓRDOBA (UCO) Y LA GERENCIA MUNICIPAL DE URBANISMO, EL EJE MAYOR DEL EDIFICIO MEDÍA 178 METROS Y EL MENOR, UNOS 145, SIENDO SU ALTURA DE UNOS 15 Ó 20 METROS. "ES UN ANFITEATRO ABSOLUTAMENTE MONUMENTAL", AFIRMÓ AYER EL CATEDRÁTICO DE ARQUEOLOGÍA DE LA UNIVERSIDAD DE CÓRDOBA, DESIDERIO VAQUERIZO.



LAS CATAS SE HAN REALIZADO AL SUR DE LOS TERRENOS QUE POSEE LA UNIVERSIDAD EN LA ANTIGUA FACULTAD CON MOTIVO DE LA REFORMA PREVISTA DEL EDIFICIO UNIVERSITARIO PARA CONVERTIRLO EN EL FUTURO RECTORADO. LAS EXCAVACIONES SE COMENZARON EL PASADO MES DE NOVIEMBRE Y LOS ARQUEÓLOGOS PENSABAN ENCONTRAR VESTIGIOS DE UN CIRCO ROMANO, CUANDO SE ENCONTRARON CON LOS MUROS DE CIMENTACIÓN DE UN INMENSO ANFITEATRO.

MUROS DE CIMENTACION


"SE HICIERON LAS CATAS DEL SUBSUELO PARA CONSTRUIR ENCIMA EL FUTURO PARANINFO DEL RECTORADO, CUANDO DETECTAMOS UNOS MUROS CONCÉNTRICOS Y OTROS RADIALES QUE NO CORRESPONDÍAN CON LA PLANTA SEMICIRCULAR DE UN CIRCO, SINO CON UNA ELÍPTICA, QUE SÓLO PODÍA SER DE UN ANFITEATRO", EXPLICÓ EL DIRECTOR DE LA OBRAS Y EXPERTO DE LA GERENCIA MUNICIPAL DE URBANISMO, JUAN MURILLO.

EN SU OPINIÓN, ESTE TIPO DE MUROS RESPONDEN ÚNICAMENTE A UN EDIFICIO ROMANO, A UN ANFITEATRO. A ESTA EVIDENCIA, SE UNIÓ QUE LAS CATAS REALIZADAS EN EL SOLAR DE LA ESQUINA DE LA CALLE ALBÉNIZ DESTAPARON EL MURO FINAL DEL ANFITEATRO, EL QUE CIERRA EL RECINTO.

LAS INVESTIGACIONES SE HAN REALIZADO EN VIRTUD DE UN CONVENIO ENTRE LA GERENCIA Y LA UNIVERSIDAD Y SÓLO SE HA EXCAVADO UN SEXTO DEL TOTAL DEL RECINTO. "TRAS 10 MESES DE CATAS SE HA EXCAVADO UNA PARTE MINÚSCULA Y NO SE HAN LIBERADO LOS RESTOS. SE CONSERVA DE MEDIA UNOS CUATRO METROS DE ALTURA", DIJO VAQUERIZO.

LO QUE SE HA CONSERVADO DEL ANFITEATRO ES LA CIMENTACIÓN, INCLUIDA UNA GALERÍA DE DISTRIBUCIÓN Y EL MURO DEL PODIUM, QUE SEPARABA LA ZONA DE LA ARENA DEL GRADERÍO. "CÓRDOBA, POR SUERTE O POR FORTUNA, FAGOCITA SU PROPIA CULTURA. LA ÉPOCA ÁRABE OCULTÓ LA ROMANA. ES EN LA ÉPOCA ISLÁMICA (SIGLO X), CUANDO SE SUPERPONE ENCIMA DEL ANFITEATRO UN ARRABAL MUSULMÁN", DIJO JUAN MURILLO.

PRECISAMENTE, EL ASENTAMIENTO DE VIVIENDAS EN EL ANFITEATRO ES LO QUE PERMITE CONSERVAR LA CIMENTACIÓN DEL EDIFICIO ROMANO, PUESTO QUE DESPUÉS HA SIDO ZONA DE HUERTAS HASTA EL DÍA DE HOY, COMENTÓ DESIDERIO VAQUERIZO.

EDIFICIO MACIZO Y SOLIDO


EL ANFITEATRO DE CÓRDOBA ES EL FINAL DE UNA LÍNEA CONSTRUCTIVA DE ESTE TIPO DE EDIFICIOS CON GRANDES MUROS MACIZOS DE CARGA Y CON APENAS BÓVEDAS Y GALERÍAS. "ES MACIZO, FRENTE AL COLISEO, QUE ES HUECO CON BÓVEDAS Y GALERÍAS. EL DE ROMA ES OTRA FORMA DE CONSTRUIR POSTERIOR", DIJO MURILLO.

El anfiteatro de Djem

El anfiteatro de Djem

El anfiteatro de Djem, también conocido como el Coliseo de Thysdrus, se encuentra en la actual ciudad tunecina de El Djem. Con capacidad para alrededor de 40.000 espectadores, es el mayor anfiteatro romano de África, y el cuarto del mundo, solo superado por el Coliseo de Roma, el Anfiteatro de Capua y el Anfiteatro de Pozzuoli. Fue construido en el 238 d.C. por el procónsul Gordiano, bajo el reinado del emperador Maximino el Tracio y probablemente albergó combates de gladiadores, carreras de carros y otros juegos de circo.

Pequeño homenaje a Andy Whitfield

Andy Whitfield en Spartacus

Para los que nos gustan los gladiadores y hemos seguido la serie Spartacus, la pérdida de este personaje principal fue casi irreparable. Para los que no la vean, teneis que saber que era el personaje que encarnaba a Espartaco en la primera temporada (para mi la mejor). La segunda temporada fue una precuela, por lo que no salía ningún personaje con ese nombre, pero, en las siguientes, lamento decir que sustituyeron a Andy por otro actor (bastante peor como actor y muy diferente como personaje de Espartaco). La serie, ya terminada, hizo un sentido homenaje en el final del último capítulo y he querido hacer lo mismo, ya que, para mi, él es Espartaco. Para ello, os contaré algo sobre su vida.




Biografía


Andy Whitfield nació en Amlwch (Gales) el 17 de julio de 1972, más tarde se mudó a Australia en 1999 donde trabajó como ingeniero antes de convertirse en actor. Apareció en varias series de televisión australianas, tales como Opening Up, All Saints, The Strip, Packed to the Rafters y Las hermanas McLeod. Obtuvo su primer papel protagonista en la película de ciencia ficción Gabriel. También apareció en el thriller australiano The Clinic.

En 2010 protagonizó la serie de televisión Spartacus: Blood and Sand, filmada en Nueva Zelanda, en el papel de Espartaco, un soldado condenado a luchar como gladiador y que finalmente lidera una rebelión contra los romanos. Por este papel obtuvo muy buenas críticas y la fama internacional.

Foto del actor, 2010

En marzo de 2010 le diagnosticaron un linfoma no-Hodgkin, comenzando su tratamiento de inmediato en Nueva Zelanda. Esto retrasó la producción de la segunda temporada de la serie. Finalmente, dado el tratamiento de Whitfield, la producción decidió realizar una precuela (denominada Spartacus: Gods of the arena) a la espera de que el actor pudiese volver al rol de Espartaco. En junio del mismo año se anunció que Whitfield había finalizado completamente su tratamiento y, gozando de buena salud, se esperaba que regresase en octubre al set de filmación de la segunda temporada de Spartacus: Blood and Sand, titulada Spartacus: Vengeance.


En septiembre de 2010, sin embargo, se informó que por complicaciones con su cáncer no volvería a encarnar a Espartaco, ya que se había visto obligado a abandonar la serie para dedicarse por completo a su recuperación, al iniciar por segunda vez un tratamiento agresivo. El papel del protagonista en la segunda temporada titulada Espartaco: Venganza (Spartacus: Vengeance), fue asignado a Liam McIntyre.
Whitfield se enfrentó a complicaciones de su enfermedad y tras 18 meses de lucha, finalmente falleció el domingo 11 de septiembre de 2011 en Sídney, Australia, a los 39 años de edad.

RIP Andy

Homenaje de un fan

sábado, 3 de enero de 2015

Los 10 mejores gladiadores

Gladius romano

Gladiadores en la arena
Los gladiadores eran como los deportistas de élite de nuestros tiempos, por lo que los mejores y los que tuvieran un mejor "club" o casa, gozaban de fama, dinero, mujeres, vino y lo que pudiesen desear. No debemos olvidar sin embargo que eran esclavos, por lo que, en realidad, su vida no les pertenecía a ellos sino a sus domines. 

Salvando esto, los mejores gladiadores se alzaban con mucho poder sobre los otros esclavos por todo el imperio. Recientemente he estado leyendo una página de los mejores gladiadores en la historia romana, siendo estos reales demostrados. Gracias a varias webs, he podido sacar
un listado de los mejores 10, y son estos:




10. Marcus Atilius


Mosaico con firma de Atilius

Aunque era ciudadano romano de nacimiento, Atilius prefirió unirse a la escuela de gladiadores en un intento por liquidar las numerosas deudas que había adquirido durante su vida. En su primera batalla logró derrotar a Hilario, un gladiador perteneciente al emperador Nerón, que había salido victorioso en treces batallas consecutivas. En otro combate, Atilius derrotó a Lucius Raecius Felix quien tenía un invicto de 12 batallas. Las hazañas de Atilius fueron registradas en mosaicos y dibujos descubiertos en 2007.




9. Vero y Prisco



Gladiadores sin armas peleando
Aunque su última pelea haya sido una de las mejores documentadas de la Roma Antigua, se sabe muy poco de estos dos rivales. La batalla entre Vero y Prisco en el primer siglo d.C. fue el primer combate entre gladiadores en el célebre Coliseo Romano. Luego de una vigorosa lucha que se extendió por horas, los dos gladiadores se rindieron uno al otro, al mismo tiempo, bajando sus espadas como un signo de respeto mutuo. La extasiada multitud gritó como una señal de aprobación y al emperador Tito no le quedó más remedio que premiar a ambos con el rudis, una espada de madera que se les daba a los gladiadores al momento de su jubilación. Vero y Prisco abandonaron la arena como nuevos hombres libres.


7. Tetraites


Gladiador con hacha
Tetraites originalmente sería descubierto por medio de unas inscripciones encontradas en Pompeya en el año 1817, se trataba de unos dibujos que ilustraban su valiente victoria sobre Prudes. Su estilo consistía en luchar con un caso semejante a la figura de un pez, una espada corta, un enorme escudo rectangular, protectores de brazos y espinilleras.
Las dimensiones de la fama de Tetraites en el pasado serían finalmente comprendidas hasta finales del siglo XX, cuando se encontraron cerámicas con ilustraciones del luchador en lugares tan lejanos como Francia e Inglaterra.

6. Spiculus



Añadir leyenda

Spiculus fue otro famoso gladiador del primer siglo d.C, y (supuestamente) tenía una relación de especial proximidad con el malvado emperador Nerón. Luego de las numerosas victorias de Spiculus, Nerón le concedería palacios, esclavos y riquezas más allá de la imaginación. Durante el año 68 d.C Nerón sería depuesto del cargo y solicitó a sus asesores que localizaran a Spiculus pues quería morir por la espada del famoso gladiador. Pero como Spiculus nunca fue localizado, Nerón se vio obligado a suicidarse.


5. Carpóforo


Gladiador lista para luchar
Mientras que los demás gladiadores de esta lista son celebres por sus combates cuerpo a cuerpo contra otros seres humanos, Carpóforo fue un famoso bestiarii. Estos gladiadores luchaban exclusivamente contra animales salvajes, y, evidentemente, tenían carreras muy cortas. Luchando en los inicios del Amphitheatrum Flavium, Carpóforo se hizo famoso por derrotar a un oso, un león y un leopardo en la misma batalla. En otro combate ese mismo día, mató a un rinoceronte con una lanza. En total, se cuenta que mató a veinte animales salvajes en el mismo día de combate, como resultado, sus seguidores y compañeros de profesión llegaron a comparar a Carpóforo con el mitológico Hércules.

4. Crixo


Crixo en Spartacus
Crixo era un gladiador de la Galia, brazo derecho del mismísimo Espartaco. Su éxito fue notable en la arena, pero tenía un profundo resentimiento por su Lanista – el líder de la escuela de gladiadores, entrenador y “propietario” de los mismos. Por lo que después de huir para liberarse, Crixo luchó en una rebelión de esclavos, colaborando en la derrota (con relativa facilidad) de algunos ejércitos enviados por el Senado romano.
Sin embargo, luego de una discusión con el líder de la rebelión, Crixo y sus hombres terminaron por separarse del grupo principal y se dirigieron hacia el sur de Italia. Esta maniobra desvió la atención de las fuerzas militares sobre el grupo principal, dándoles tiempo necesario para escapar. Por desgracia, las legiones romanas alcanzaron a Crixo antes de que pudiera vengarse de los que lo habían oprimido durante tanto tiempo.


3. Flamma


Gladiador luchando contra león

Flamma, un esclavo de origen sirio, murió a la edad de treinta años, tras haber luchado treinta y cuatro veces y haber ganado veintiún estas peleas. Nueve combates terminaron en empate, siendo derrotado tan sólo en cuatro ocasiones. Lo más llamativo es que a Flamma se le entregó el rudis cuatro veces. Cuando un rudis era dado a un gladiador, quedaba liberado de sus ataduras, y por lo general podía vivir como ciudadano romano. Pero Flamma rechazó la libertad y optó por seguir peleando en la arena.



2. Cómodo


Cómodo en Gladiator
Célebremente interpretado por Joaquin Phoenix en la película Gladiador, Cómodo era un emperador obsesionado con los combates en la arena. Como todo egocéntrico narcisista, Cómodo se vio a sí mismo como el hombre más grande e importante en el mundo. Creía ser Hércules, y llegó tan lejos con esta convicción hasta el punto de vestir la piel de leopardo como lo hacía el famoso héroe mitológico. Pero en la arena, Cómodo acostumbraba a luchar con gladiadores que estaban armados con espadas de madera, y abatía animales salvajes que generalmente estaban prisioneros o heridos.

Como es de suponerse, la mayoría de los romanos nunca apoyaron a Cómodo. Su falsa habilidad en la arena era vista como una falta de respeto, y sus predecibles victorias fueron vistas como espectáculos aburridos. En algunos casos, capturaba ciudadanos romanos con alguna discapacidad y les daba muerte en la arena. Como prueba de su egolatría, Cómodo cobraba millón de sestercios para cada espectáculo al que se presentaba, a pesar de que nunca fue “invitado” para aparecer en la arena. Cómodo fue asesinado en el año 192, y se cree que sus acciones como “gladiador” animaron a su círculo más próximo a cometer la traición.

1. Espartaco


Espartaco en Spartacus
Por mucho, el gladiador más famoso de la historia. Espartaco era un soldado tracio que fue capturado y vendido como esclavo. Léntulo Batiato, de Capua, reconoció su potencial y compró a Espartaco con la intención de convertirlo en un gladiador. Pero la feroz independencia de un guerrero no es nada fácil de domar: en el año 73 a.C, Espartaco convenció a setenta de sus compañeros gladiadores, entre ellos Crixus, de iniciar una rebelión contra su Lanista. En la revuelta, Batiato fue asesinado y sus gladiadores huyeron hacia las faldas del Monte Vesubio. Durante este peregrinaje, el grupo fue reuniendo hombres libres y también muchos otros esclavos, por lo que llegó a conformarse un ejército grande y poderoso.

Nuevos espacios abiertos a visitas en el coliseo de Roma

¿Estás pensando en viajar a Roma? Es el momento perfecto, ya que han abierto nuevas zonas del anfiteatro Flavio o Coliseo romano a las visitas turísticas, además, posiblemente, son de las más interesantes. Esta zonas son los Hipogeos y el tercer orden de las arcadas.
Explicaré un poco que se hacía en estas zonas y lo que ahora se puede visitar contrastando la información con http://www.conociendoitalia.com/nuevas-areas-abiertas-al-publico-dentro-del-coliseo-de-roma/ y varias webs romanas.



Los hipogeos


Foto real del hipogeo del Coliseo
Este es el más bajo suelo sólido del Coliseo, el nivel de los hipogeos: pasillos destapados que cubren todo el espacio de la arena, los que los turistas ven nada más entrar en el monumento; son realmente el más fascinante recorrido subterráneo del anfiteatro. La parte que se puede visitar ahora de los hipogeos es la que queda cubierta por una plataforma de madera (más o menos una tercera parte de la arena), utilizada en el verano del año 2000 para conciertos y otros eventos.  Los visitadores  pueden admirar los hipogeos como eran al final del siglo V, pues en aquel periodo fueron enterrados, y de esta manera salvados de posibles violaciones.


Estos hipogeos constituían la zona donde centenares de hombres trabajaban para los espectáculos que tenían lugar en el Coliseo; aqui trabajaban solo a la luz de fároles (de los cuales se encontraron miles de ejemplares durante los trabajos de renovación), rodeados por animales feroces en jaulas  y gladiadores que esperaban salir en el anfiteatro. Los hombres trabajaban entre una multitud de cuerdas y maquinarias, que ponían en función plataformas y montacargas y así conectaban el subsuelo con la zona de los espectáculos .

Como el producto más frecuente de los espectáculos en el Coliseo era la muerte de hombres y animales, se necesitaba tener una rápida salida para los cadáveres: ésta es la “Puerta Libitinaria”, conectada al nivel de los hipogeos; su nombre llega de “Libitinari” que eran los empresarios de las pompas funebres en ciudad, y de Libitina, la divinidad de la sepultura. Ahora se puede ver sólo la Puerta, pues el pasillo de salida fue interrumpido y cerrado por una cloaca dieciochesca.

La entrada a los hipogeos está situada en la base del “Sperone Stern” (en la pequena plaza bajo el espolón, atravesar la verja y girar a la derecha), y los visitadores tienen una escalera y un ascensor para bajar los siete metros de desnivel. Despues de bajar, se van a encontrar en un pasillo de unos dos metros de anchura que da la idea de la imponente construcción del anfiteatro; los trabajos de renovación han permitido conservar varios pedazos originales del suelo. Todo el pasillo está iluminado por unos faroles, y se desarrolla por una decena de metros.

El tercer orden de las arcadas


Arcadas del Coliseo

Este es el nivel más alto de todo el anfiteatro, situado a una altura de 33 metros que permite gozar de un panorama increíble e inolvidable. Se puede apreciar todo el interior del Coliseo (un óvalo de 188 por 156 metros) y al exterior el panorama de la ciudad de Roma y de sus monumentos y zonas más conocidos: por ejemplo, el Arco de Costantino, la basílica de Massenzio, el monte Palatino, el Foro Romano, el Campidoglio y muchos otros.




Este era el nivel donde la gente del pueblo asistía a los espectáculos. Los visitadores se mueven en la zona del “Belvedere” y de la terraza situada a los pies del ático (ancha unos ochenta metros, y larga una decena): esta es la zona del anillo más alto del Coliseo, que ha sobrevivido hasta nuestros días, el que se encuentra en el lado del Monte Oppio.

Para llegar a este Tercer orden, los visitadores siguen la escalera que lleva al segundo orden, y después siguen el deambulatorio cubierto largo unos doscientos metros, que se encuentra entre el segundo y tercer nivel. Este deambulatorio es una de las partes bien conservadas del Coliseo, con sus revoques y tragaluces originales; esta zona va a ser la sede del futuro “Museo dell’Anfiteatro Flavio”.

En el proyecto de recuperación de los monumentos de la ciudad, estos son algunos de los lugares que también se han abierto al público recientemente:

-Parte de la Via Appia Antigua correspondiente a la Villa de los Quintili

-Templo de Venus y Roma (frente al Coliseo) y la Casa de las Vestales (en el Foro Romano)

Ya se abrieron zonas que siempre habían quedado cerradas, como la “Vigna Barberini” y las “Arcadas Severianas” en el Monte Palatino.

Tarraco, Tarragona


Tarraco durante el imperio romano
Otra ciudad romana en nuestra península. Además de murallas, el foro, el circo y el teatro, entre otros, esta la arena, un gran anfiteatro situado a la orilla del mar mediterráneo, en el que, una vez vi nevar mientras lo visitaba. El anfiteatro de Tarraco tenía capacidad para 15000 personas y un gran hipogeo. En adelante os expondré información sobre la ciudad de Tarraco en diferentes épocas del imperio y sobre su arena mezclando varios artículos con la información de wikipedia  http://es.wikipedia.org/wiki/Tarraco.

Tarraco fue una antigua ciudad romana. Durante el Imperio romano fue una de las principales ciudades de Hispania y capital de la provincia romana Hispania Citerior o Hispania Tarraconensis. El nombre completo de la ciudad era Colonia Iulia Urbs Triumphalis Tarraco. En el año 2000, el conjunto arqueológico de Tarraco fue declarado Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Tarraco durante la República romana


Senado romano
Durante los siguientes siglos Tarraco consituye una base de abastecimiento y residencia de invierno/ verano durante las guerras contra los celtíberos, igual que ocurrió durante la Segunda Guerra Púnica. Por eso se supone una presencia militar en este periodo, posiblemente en el área más alta del actual casco antiguo. En 197 a. C., las regiones conquistadas, todavía estrechas bandas a lo largo de la costa de España, estaban repartidas entre las nuevas provincias de Hispania Citerior e Hispania Ulterior. La capital de Hispania Citerior era principalmente Cartago Nova. Sin embargo Estrabón dice que los gobernadores residían no sólo en Cartago Nova sino también en Tarraco.

No queda del todo claro el estatus legal de Tarraco. Estaba probablemente organizada como conventus civium Romanorum (convento = reunión de ciudadanos romanos de la provincia) durante la república, con dos magistri (directores civiles) en cabeza. Cayo Porcio Catón, cónsul del año 114 a. C., eligió Tarraco como lugar de su destierro en el año 108. Lo cual indica que Tarraco era una ciudad libre o tal vez aliada en aquel momento.

Según Estrabón uno de los últimos combates había tenido lugar no lejos de Tarraco. Cuando Julio César batía a los partidarios de Cneo Pompeyo Magno en 49 a. C. en Ilerda (Lérida), Tarraco apoyó su ejército con alimentos. No está del todo claro si Tarraco recibió el estatus de colonia por parte de César o de Augusto, aunque la investigación actual suele asumir que fue el primero quien otorgó ese estatus después de su victoria en Munda.

El periodo de César Augusto


Emperador César Augusto
En el año de 27 a. C. el emperador romano Augusto se dirigió a Hispania para vigilar las campañas en Cantabria (véase Guerras cántabras). Sin embargo debido a su salud débil prefirió quedarse en Tarraco. Al parecer, Augusto hizo construir un altar en la ciudad, y una anécdota del retórico Quintiliano menciona que los habitantes de Tarraco se quejaron a Augusto de que una palmera había crecido en el altar, respondiendo él que eso significaría que no era usado muy a menudo.


Poco después convirtió la vieja Vía Hercúlea en la Vía Augusta. Un mojón, encontrado en Plaza de Toros, menciona esa carretera entre 12 y 6 a. C., que llevaba a Barcino por el nordeste y a Dertosa, Saguntum y (Valentia) por el sur.


Durante la presencia de Augusto las provincias españolas fueron organizadas de nuevo. La Hispania Ulterior fue repartida en las nuevas provincias de Bética y Lusitania. Tarraco pasó a ser la capital de Hispania Citerior, también conocida como Hispania Tarraconensis.

La ciudad floreció bajo Augusto. El escritor Pomponio Mela la describe en el siglo I de la siguiente manera: "Tarraco es el puerto más rico en esta costa" (Tarraco urbs est en his oris maritimarum opulentissima). Tarraco acuñó bajo Augusto y Tiberio monedas propias con representaciones del culto imperial y la inscripción CVT, CVTT o CVTTAR.

Después de la muerte de Augusto en el año de 14 d. C., el emperador fue deificado oficialmente, y en 15 d. C. se erigió un templo que lo bendecía, probablemente en el barrio oriental o en la cercanía del foro de la colonia, como menciona Tácito en sus Anales.

La ciudad durante el alto imperio


Emperador Galba
En el año 68 d. C. Galba, que residió ocho años en Tarraco, fue proclamado emperador en Clunia. Bajo Vespasiano comenzó una reorganización de las precarias finanzas del estado. Según Plinio esto permitió conceder la ciudadanía latina a los habitantes de Hispania. El territorio español, que desde la antigüedad consistía en zonas urbanas y un territorio dividido según la organización tribal, se transformó en áreas que se organizaron alrededor de los centros urbanos de todo, sea en colonias o en municipios, facilitando la recaudación de impuestos. Un rápido incremento de la construcción pudo ser causa de la reorganización de la provincia. Durante este periodo fueron probablemente construidos el anfiteatro, el área del templo y el foro provincial en la parte superior de la ciudad. Entre 70 y 180 d. C. la mayoría de las estatuas fueron colocadas en esos lugares.



Bajo el emperador Trajano fue nombrado patrón de la ciudad el senador Lucio Licinio Sura. Sura provenía de la Tarraconensis y alcanzó los más altos cargos del Estado. Probablemente, en el invierno de 122-123 d. C. Adriano visitó la ciudad y celebró en ella un conventus para Hispania. Además, se reconstruyó el templo de Augusto.

Con el final del siglo II comenzaron en Tarraco claras dificultades económicas. Se construyeron pocas estatuas en honor de la ciudad, probablemente debido a la falta de financiación. Este período vio también la derrota de la lucha contra el emperador Clodio Albino, entre cuyos partidarios estuvo el gobernador de la Tarraconensis Novio Lucio Rufo. Desaparecen las inscripciones dedicadas a las Provinciae Concilium y aparecen cada vez más inscripciones dedicadas al personal militar. En adelante hubo menos comerciantes influyentes en el ordo decurionum (administración civil) y más patroni (grandes terratenientes y altos funcionarios públicos). Severo reconstruyó el templo de Augusto (heliogábalo) en el anfiteatro, como demuestra una inscripción del fondo.

En el año 259 fueron ejecutados en el anfiteatro de Tarraco el obispo Fructuoso y sus dos diáconos Augurio y Eulogio, en el marco de la persecución del cristianismo por el Imperio Romano.

Conjunto arqueológico


Conjunto arqueológico de Tarraco
El conjunto arqueológico de Tarraco es uno de los más extensos conjuntos arqueológicos pertenecientes a la Hispania Romana que se conservan en España. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 2000 por la Unesco. La ciudad de Tarraco es el más antiguo asentamiento romano en la Península Ibérica, convirtiéndose en capital de la provincia de Hispania Citerior en el siglo I a. C. Aún quedan muchas importantes ruinas romanas en Tarragona. Parte de los cimientos de las grandes murallas ciclópeas cerca del Cuartel de Pilatos se cree que pueden ser anteriores a la época romana. El edificio que se acaba de mencionar, una prisión en el siglo XIX, se dice que era el palacio de Augusto.


Tarraco, como la mayor parte de las ciudades antiguas, ha seguido siendo habitada, habiendo sido desmontada por sus propios ciudadanos para obtener materiales de construcción. El anfiteatro cerca de la orilla del mar fue usado como una cantera, y sólo quedan de él actualmente unos pocos vestigios. Se construyó encima del circo, de 45,72 metros de largo, aunque algunas secciones del mismo pueden seguir trazándose. Por toda la ciudad aparecen inscripciones en latín e incluso en fenicio, en las piedras de las casas.

Dos monumentos antiguos, algunos a pequeña distancia de la ciudad, sin embargo, han envejecido mucho mejor. El primero de ellos es un magnífico acueducto, que cruza un valle a un kilómetro y medio de las puertas. Tiene 217 metros de largo y en la sección central alcanza los 27 metros de altura. El monumento al noreste de la ciudad, y también a aproximadamente kilómetro y medio, es un sepulcro romano, que normalmente se llama Torre de los Escipiones, pero no hay autoridad que afirme que fueron enterrados aquí.

Anfiteatro romano de Tarraco


Anfiteatro de Tarraco
El anfiteatro de Tarraco es un edificio romano construido muy cerca del mar, tras la muralla de la ciudad de Tarraco, capital de la provincia romana Hispania Citerior Tarraconensis. Es una de las localizaciones del lugar Patrimonio de la Humanidad llamado «Conjunto arqueológico de Tarraco», en concreto con el código 875-007 (actual Tarragona), en España.


Fue construido a finales del siglo II d.C., en un espacio que había sido un área funeraria.
Durante el imperio de Heliogábalo, a principios del siglo III d.C., en el anfiteatro se llevaron a cabo diversas reformas. En conmemoración de este hecho, el podium se coronó con una gran inscripción monumental, de la que se conservan numerosos fragmentos.

El 21 de enero del año 259, en el marco de las persecuciones contra los cristianos en época del emperador Valeriano, fueron quemados vivos en la arena del anfiteatro el obispo de la ciudad, Fructuoso y sus diáconos, Augurio y Eulogio.

Durante el siglo V, y como consecuencia de la política religiosa de los primeros emperadores cristianos, el anfiteatro fue perdiendo sus funciones originarias. Un siglo después se aprovecharon las piedras de éste, sobre todo los sillares de la gradería, para construir una basílica cristiana de tres naves que conmemoró el lugar del martirio de los tres santos de la Iglesia tarraconense. Alrededor del templo se construyó un cementerio con tumbas excavadas en la arena y mausoleos funerarios adosados a la iglesia.

La invasión islámica abrió un período de abandono del conjunto hasta que, en el siglo XII, se erigió sobre los cimientos de la basílica visigótica un nuevo templo bajo la advocación de Santa María del Milagro. De estilo románico y planta de cruz latina, una sola nave y un ábside cuadrángular. La iglesia se mantuvo en pie hasta 1915.

Funcionamiento y uso del anfiteatro


Anfiteatro de Tarraco, otra vista

En él se disputaban todo tipo de espectáculos, como la munera (lucha de gladiadores) o las venationes (luchas con animales). También cacerías, exhibiciones atléticas y suplicios de muerte (así como matanzas de cristianos).



Se construyó cerca del mar en la parte baja de la ciudad por su fácil acceso tanto para el público asistente a los espectáculos como para el desembarco en la playa de los animales usados para ellos. Está colocado en una pronunciada pendiente, aprovechando la roca para recortar parte de las gradas. En las demás partes donde no se podía aprovechar la topografía, las gradas se levantaron sobre bóvedas. Se combinó el uso de hormigón (opus caementicium) y el de grandes sillares de piedra (opus quadratum).

Se sabe que en determinadas ocasiones se desplegaba una enorme carpa (velum) que protegía a los espectadores del sol.

Debajo de la arena donde se celebraba el espectáculo, en los sótanos inferiores, se hallaban unos montacargas que, mediante un sistema de poleas y contrapesos accionados por tornos, levantaban las jaulas con las fieras, los gladiadores o diversos elementos escenográficos de los juegos. En las fosas o sótanos también había zonas de descanso y de culto.

En la zona norte de la fosa trasversal se encontró una pintura al fresco (hoy conservada en el Museo Nacional Arqueológico de Tarragona) dedicada a la diosa Némesis, que decoraba una pequeña capilla destinada a la invocación de esta diosa protectora de los gladiadores.

Características técnicas


Anfiteatro de Tarragona, plano
Aforo: 15.000 personas

Forma arquitectónica: elipse

Medidas: 130x102 metros en forma elíptica

Estancias: Podium era el escenario que estaba situado en un lado del anfiteatro y las fossae estancias subterráneas para fieras y gladiadores que contaban con un montacargas para elevarlos hacia la arena del anfiteatro. La cávea era la grada con tres maeniana (sectores) destinados al público separado por muros y pasillos para separar a los espectadores por clases sociales.